Medio Siglo de Progreso
Tengo que agradecerle profundamente la distinción que me hizo mi amigo y colega el Dr. Jorge Bonilla Colón, al darme a leer su libro sobre la historia de la ortopedia en Puerto Rico. Leyendo su obra despacio y concienzudamente, ésta describe la historia de la ortopedia en nuestra isla de una manera magistral, así como cubre mucho de la historia de la medicina en general en Puerto Rico, después de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días.
Cuando me gradué en 1944 en Hahnemann Medical College en Filadelfia, los médicos contábamos con un armamentarium de medicinas que se podían contar con los dedos de las manos. Cursando mi último año de medicina, un dìa el profesor nos enseñó un frasquito con un polvo blanco de contenido y con gran pompa y alegrìa anunciò que esa era la maravilla de las medicinas, la famosa Penicilina, descubierta poco antes por el escocés Alexander Fleming, y que iba a usarse ese día en un paciente con miocarditis en Hahnemann Hospital. Desde entonces se ha descubierto cientos de antibióticos que han cambiado la práctica de la medicina moderna, junto con las sofisticadas máquinas de laboratorio, la tomografía computarizada, la resonancia magnética, perfeccionamiento de los rayos X y de la anestesia, la artroscopia, el uso de clavos intramedulares para corregir fracturas, y tantos otros equipos y medicamentos que han hecho de la ortopedia una ciencia más cara y cada día se aleja más de las personas de bajos recursos económicos.
No se conocía el clavo intramedular en los Estados Unidos o más bien no se usaba,descubrimiento que popularizaron los alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial. Grande era el asombro de los oficiales médicos cuando recibían prisioneros de guerra americanos, con historial de fracturas reciente del fémur, y con historial de estar casi ambulatorios dese su operación, y al tomarles una radiografía se veía aquel inmenso clavo dentro del hueso, sin aparente daño alguno.
Cuando me fui a estudiar medicina en 1941, no recuerdo de ningún ortopeda en práctica, aunque los Doctores Astor, William Gelpí y Basilio Dávila, y otros trataban los casos de fracturas del Fondo del Seguro del Estado, así como el Doctor Francisco Ferraioulli en su Clínica Industrial en el viejo San Juan. Todos eran ortopedas prácticos que se entrenaban con su misma clientela y usando métodos y equipos improvisados por falta de equipo adecuado.
En San Germán tuvimos al Doctor Edgardo Quiñones que desde 1923 se dedicó a la cirugía general, pues aunque tenía que tratar fracturas y casos de traumatología lo hacía por necesidad, ya que no le entusiasmaba la ortopedia. Para el año 1947 me hice cargo de la dirección del Hospital de la Concepción. Al mejorar los servicios médicos-quirúrgicos se consiguieron los contratos del Fondo del Seguro del Estado y de la Administración de Veteranos. Teníamos muchos pacientes pero pocos médicos y menos especialistas. A mí me gustaba mucho la traumatología y fui a varios centros como el Hospital Post Graduado Cooks County Hospital en Chicago, Montreal General Hospital en Canadá, Harvard Post Graduate School, Leahy Clinic en Boston, Cornell Hospital en New Cork, así como asistí a varios congresos en México, Italia, Francia y Estados Unidos. El de México estuvo bajo la dirección del Dr. Farill, el padre de la rehabilitación en su país, usando un viejo y abandonado convento remodelado, estableció un centro de rehabilitación modelo para el mundo entero el cual tuve la oportunidad de visitar. Asimismo el Dr. Salvador Arana Soto fue el primero en Puerto Rico en dedicarse a la medicina de rehabilitación. Además el Dr. Arana Soto fue un gran historiador de la medicina en Puerto Rico, un gran ser, humanitario, que murió pobre. También fundó la Academia Puertorriqueña de la Historia de la Medicina, ya difunta, pues casi todos los miembros fundadores fallecieron. Conocí personalmente a los doctores Meter Sabatelle, Norton Freedman y León Sheplan, que vinieron a llenar un hueco enorme en la fase de la cirugía ortopédica y traumatológica en la isla.
Otro hermano del Dr. Francisco Ferraiouli, el menor Blás, llegó a Puerto Rico en los años de la Segunda Guerra Mundial,y aunque no era ortopeda, pero si tenía sus ¨Boards¨en cirugía general, practicó la ortopedia, pues en New Cork Hospital donde sirvió su residencia en cirugía general lo entrenaron muy bien en ortopedia. Los Ferrioulli, Francisco y Blás los conocí muy bien pues eran tíos de mi esposa Emesebel Bauzá Farraiouli y guardo gratos recuerdos de ellos y de su hermano el Dr. José Ferraiouli que por muchos años fue director médico del Hospital de Veteranos de Puerto Rico. Los tres han fallecido, pero le dejaron una herencia de excelencia en las ramas que practicaron de la cirugía y de la medicina administrativa. Otro médico que practicó la ortopedia en Puerto Rico en esos años del 1947 al 1960 fue el Dr. Manuel Espinosa a quien también conocí personalmente y estudié con su hermano el Lcdo. Paquito Espinosa varias clases en la Universidad de Puerto Rico cuando cursaba mi bachillerato.
El Dr. John Taylor lo conocí personalmente y perteneció al Staff Médico del Hospital de la Concepción. El tenía su práctica en el Hospital Bella Vista en Mayagüez, pues era miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y en 1959 regresó a Estados Unidos.
Unos de mis mejores amigos fue el Dr. Aníbal Lugo, pues hizo sus estudios de escuela superior en San Germán. En el ejército estuvimos asignados juntos al Hospital Walter Reed en Washington, donde tomamos un curso avanzado en parasitología . Mas tarde se especializó en ortopedia en Memphis, Tennesse y en el Arkansas Children Hospital.
Le refería varios casos y me ayudaba siempre en los casos medicolegales que se presentaban, pues siempre fue un ¨scholar¨en la materia. Sentí mucho cuando perdió la vista y luego falleció.
Mi interés en el tratamiento de fracturas, y de la traumatología era más bien por obligación pues nunca pude completar una residencia en la materia. Obtuve mi ingreso como fellow en laAmerican Fracture Association¨y también fellow en el Colegio Internacional de Cirujanos, gracias a los cursos post-graduados, fellowhips, conferencias, congresos que puede asistir, así como la tutela que siempre me brindó el Dr. Jorge Bonilla Colón, pude adquirir alguna destreza en el ramo.
Pocos han sido los médicos que se han ocupado en escribir nuestra historia de la medicina como el Dr. Coll y Toste, el Dr. Agustín Stahl, Dr. José M. Torres Gómez, Dr. Oscar Costa Mandry, Dr. Balasquide, Dr. Veray, Dr. Roselló (padre) y muchos otros, pero los más que se han distinguidos como historiadores de la Medicina en Puerto Rico han sido el Dr. Quevedo Báez y el Dr. Salvador Arana Soto, y ahora nuestro querido amigo y colega Jorge Bonilla Colón.
De los médicos ortopedas que más han tratado es el Dr. Paul Kindy, que aunque retirado vive en San Germán y comparto grandes ratos con él.
El Dr. Arturo Feria, cubano, trabajó muchos años en Mayagüez, finalmente hace como 10 años que se retiró a Caracas a los 80 años de edad donde vivía con una de sus hijas. Creo que falleció hace poco.
El Dr. Ian Murphy, quien estudió en Hahnemann Medical College donde se graduó un año antes que yo me graduara, trabaje en Florida y ya está retirado. Aunque hace muchos años que no lo veo, guardo gratos recuerdos de nuestros años de estudiantes en Filadelfia.
Otro médico que estudió en Hahnemann Mdical College, y que luego se especializó en ortopedia fue el Dr. Antonio Molina (Chiro), pero el nunca practicó en Puerto Rico creo que vive en Miami.
El Dr. Asdrúbal Arbola, también estuvo en el ejército, trabajó muchos años en el Hospital Bella Vista y en el Hospital de la Concepción. Actualmente está retirado.
Del Dr. Efraín Torres Castaing recuerdo que tomamos un curso de cirugía de la mano en Cornell Medical College and Hospital de Nueva Cork y nos hicimos grandes amigos. Falleció en 1994, siendo su fallecimiento una pérdida para la medicina en Puerto Rico.
Estos son mis recuerdos de la práctica de ortopedia y de los ortopedas que conocí personalmente. Quizás he olvidado mencionar algunos ortopedas, ruego que me perdonen el involuntario error.
El verdadero impuso lo recibió la práctica de la ortopedia en Puerto Rico cuando se abrió nuestra Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico y se organizó la Residencia en Ortopedia, de donde se han graduado excelentes colegas.
Vuelvo a felicitar al Dr. Jorge Bonilla Colón por tan valiosa aportación de este capítulo de la historia de la ortopedia en la historia general de la medicina en Puerto Rico, estudio que tan olvidado esta en nuestras escuelas de medicina.
Dr. Luis J Torres Oliver
Miembro Academia Puertorriqueña de Historia de la Medicina
Miembro Academia Puertorriqueña de la Historia
Miembro Correspondiente Academa Española de la Historia
LA ORTOPEDIA
El manejo y tratamiento de las fracturas y dislocaciones ha sido descrito en los textos de medicina desde la antigüedad El papiro de Smith, en Egipto, escrito 18 siglos Antes de Cristo describe treinta lesiones traumáticas distintas, y como se manejaban las fracturas de un hueso largo extendiendo la extremidad e inmovilizando los fragmentos con ramas o cortezas de árbol, tallos de hojas de palma y vendajes reforzados con barro o tierra húmeda o clara de huevos. Una pintura mural en una de las tumbas del faraón que gobernaba trece siglos antes de Cristo nos demuestra la forma en que se manipulaba una dislocación de codo muy semejante a la que utilizamos hoy día y que conocemos por maniobra de Kocher según fue descrita por el eminente cirujano suizo del siglo pasado. Los poemas homéricos escritos mil años antes de Cristo, narran en la Ilíada las sangrientas batallas de la Guerra de Troya. Se describen numerosas lesiones por armas blancas y se describen técnicas quirúrgicas especializadas como la extracción de cuerpos extraños, troxos de armas y de cómo controlar la hemorragia y el dolor.
Hipócrates en el Siglo Quinto A.C.. y Padre de la Medicina, acostumbraba reducir las dislocaciones del hombro haciendo tracción con el talón del pie en la axila como contra-tracción. Sigue siendo este, hoy día, un método muy popular en el tratamiento de las dislocaciones anteriores del hombro. De los múltiples volúmenes que escribieran él y sus ayudantes y que constituyen el Corpus Hipocráticum se encuentran dos libros dedicados al tratamiento de las fracturas uno, y el estudio de las articulaciones el otro. Describe las tabillas de madera, el uso de vendas impregnadas en una mezcla de cera y harina y resinas para solidificar y a las cuales más tarde se la añadiría la clara de huevo.
Durante el apogeo de Roma, sin embargo fue Galeno, quien era griego, el que siguió muchas de las doctrinas de Hipócrates y sus métodos de diagnóstico y tratamiento, pero se adentro además en el estudio de la fisiología neuromuscular y en la cirugía experimental a través de disecciones, principalmente en animales. Su influencia en la Medicina se hizo sentir por quince siglos.
Pablo de Egina, quien vivió en el siglo séptimo de nuestra era y practicó en Alejandría, hizo una descripción detallada de los quistes sinoviales, su etiología y tratamiento incluyendo el quirúrgico. En las fracturas vertebrales hacía laminectomía para descomprimir la médula espinal. Practicaba osteotomías para corregir la unión defectuosa (mal-union) en las fracturas del fémur.
En los últimos 400 años de la Edad Media fuero los árabes los que dominaron en todos los campos inclusive la medicina, pero siempre guiados por las enseñanzas de Hipócrates y Galeno cuyas obras ellos tradujeron al árabe. Las creencias religiosas que consideraban al cuerpo humano como algo intocable hicieron que el progreso de la cirugía en ese período fuera lento.
Guido de Chauliac, cirujano francés del siglo 14, introdujo la tracción con pesas y poleas en el tratamiento de las fracturas.
Durante los siglos 16 y 17 se sentaron las bases para la cirugía contemporánea. Ambrosio Paré (1509-1590), aprendiz de barbero que nunca puso u pie en una universidad, revolucionó el tratamiento de las heridas especialmente las causadas por armas de fuego, cambiando la cruel e infame cauterización con aceite hirviendo por compresas y emplastos fríos. Llevó a cabo amputaciones y re-implantó la ligadura de los vasos sanguíneos que ya los antiguos egipcios practicaban. Diseñó y fabricó ortesis y prótesis para brazos y piernas, así como para la corrección del pie equino. Por su gran compasión, habilidad y poder de observación llegó a ser cirujano de cuatro reyes de Francia y es considerado en su país como el Padre de la Cirugía.
Contemporáneo con Paré era el flamenco Andrés Vesalio (1514-1564), quien estudió medicina en París y Papua. Se interesó de lleno en el estudio de la anatomía disecando cadáveres, muchos de los cuales eran obtenidos clandestinamente..Ocupó la cátedra de Profesor de Anatomía en Papua y escribió uno de los libros más famosos en la historia de la medicina cual es ¨La Fábrica del Cuerpo Humano¨ y donde ilustra a la perfección con láminas y textos las diferentes partes del cuerpo humano (Fig. 1). Leonardo y Miguel Ángel, genios del arte renacentista, para perfeccionarse aún más, disecaron cadáveres ayudando así al progreso de la anatomía, de la medicina y de la ortopedia en particular.
William Harvey (1578-1657) descubrió la circulación de la sangre, el más notable descubrimiento de ese siglo 17, que tanto ayudó al desarrollo de la fisiología, la anatomía y la cirugía.
No fue sin embargo casi hasta mediados del siglo 18 que alguien que no era cirujano observó promulgó la teoría de que muchas de las deformidades de la adolescencia y la vida adulta tenían su origen en la niñez. En el 1741 Nicolás Andry (1658-1742) creó el término ortopedia de las raíces griegas ¨orthos¨que significa recto o derecho y ¨paidos¨niño (niño derecho) y publicó su libro ¨La Ortopedia o el Arte de Prevenir y de Corregir en las Niños las Deformidades del Cuerpo por Todos los Medios al Alcance de Padres, Madres y Todo Aquellos Encargados de la Educación de los Niños¨. Andry, quien era internista y fue Decano de la Facultad de Medicina de París obtuvo con su libro un éxito extraordinario y el mismo fue traducido del francés al inglés y al holandés al año siguiente.
Así tenemos que nuestra especialidad, hoy una de las ramas importantes de la cirugía, le debe su nombre y su símbolo-el árbol torcido-a un internista.
El primer hospital dedicado enteramente a la nueva especialidad, ortopedia, se fundó en Orbe, Suiza en 1790 por Jean André Venel. Contaba con camas y equipo especial.
Otros que trabajando en otros campos contribuyeron en gran medida al desarrollo de nuestra especialidad, fueron en Inglaterra John Hunter (1728-1793) fundador del Real Colegio de Cirujanos, quien sentía especial interés en la osteología e hizo los primeros ensayos de injertos óseos y estudió y señaló las diferentes etapas en la consolidación de un hueso fracturado. Se le considera junto a su hermano William, los precursores de la enseñanza médica moderna y a John en Gran Bretaña lo llaman el fundador de la cirugía científica. El maestro de John Hunter fue Percival Pott (1713-1788), quien describió dos lesiones que lo han inmortalizado: la fractura de Pott del tobillo y el mal de Pott o tuberculosis de la columna vertebral la que ya se conocía en tiempos de Hipócrates.
Llegamos al siglo 19, siglo de grandes descubrimientos y adquisiciones que permitieron el extraordinario progreso de todos los campos de nuestra profesión. Virchow se adentró en los misterios de la patología celular y Pasteur y Koch descifraron el enimgma y encontraron la causa de las infecciones en las bacterias o micro-organismos. Esto permitió a un Joseph Lister eminente cirujano inglés, practicar la cirugía antiséptica y así abrir una nueva era en la cirugía. A mediados del siglo 19 se logra en los Estados Unidos con éxito, anestesiar a un ser humano y extirparle un tumor del cuello sin dolor. Esto lo realizó Morton en el Massachussets General Hospital en 1846.
En el 1852 Mathijsen, cirujano holandés, introdujo los vendajes de yeso que aún usamos para la inmovilización de fracturas, y Malgaigne en Francia fue pionero en la fijación extra-esquelética de fracturas al introducir, con éxito, unos ganchos especiales para la reducción e inmovilización de las fracturas de la rótula. Hugo Owen Thomas (1834-1891) cirujano miembro de una familia de algebristas, estudió medicina y fue el más prominente cirujano de su tiempo en su país, Inglaterra. Entre sus contribuciones están la férula de Thomas, el tacón de Thomas, el collar de Thomas, etc., etc. Fue firme creyente en la inmovilización continua en el tratamiento de las fracturas. Más tarde Lucas-Championnere (1843-1913) cirujano francés llegó a un justo medio incorporando el movimiento activo temprano para evitar la atrofia y las contracturas, fundamentos básicos estos, que han perdurado hasta nuestros días.
Casi en las postrimerías del siglo (1896) Wilhelm Roentgen, físico alemán, observa que al pasar una corriente de alto voltaje a través de un tubo al vacío se generan unos rayos capaces de atravesar el cuerpo humano y que por ser desconocidos les llama Rayos X. Este genial descubrimiento cierra magistralmente el siglo de oro del progreso médico en general y de la ortopedia en particular.
La ortopedia operatoria fue escasa antes del siglo 19 a excepción de las tenotomías a cielo cerrado o subcutáneas como las del Tendón de Aquiles para el pie quino y la del esterno-cleido-mastoideo para la tortícolis.
Cerrando el siglo 19, con los adelantos en la anestesia y en la antisepsia de Lister y los guantes quirúrgicos de Halsted, las operaciones ortopédicas eran cada vez más audaces: osteotomías, artrotomías, obtención y aplicación de injertos óseos, osteosíntesis de fracturas de huesos largos con placas y tornillos, etc. La osteomielitis y las artritis purulentas ya se drenaban.
En 1826 en Lancaster, Pennsylvania, John Rhea Barton (1794-1871) discípulo de Philip Syng Physick, americano quien a su vez fue discípulo de John Hunter, realiza con éxito la primera osteotomía para corregir una deformidad en una anquilosis de cadera. Su propósito no fue solamente corregir la deformidad sino también crear una articulación artificial, una seudo
-artrosis que sustituyera la función de la cadera. Y tuvo éxito!
Y Henry Jacob Bigelow (1816-1890) hizo la primera resección de cadera (para tuberculosis) en los Estados Unidos. Bigelow de Boston junto a Buckmister Brown de Boston y Valentine Mott de Nueva Cork )1785-1865), los tres cirujanos generales, son considerados por muchos como los fundadores de la Cirugía Ortopédica en los Estados Unidos de América.
El primer hospital enteramente dedicado a la ortopedia en los Estados Unidos de América fue el “Good Samaritan Hospital” donde había además una escuela de medicina convirtiéndose así en el primer profesor de ortopedia en ese país.
El Dr. James Knight estableció en 1863 el servicio de ortopedia en el Hospital “For The Ruptured and the Crippled” hoy conocido como el Hospital “For Special Surgery”. Diseñó el aparato ortopédico o abrazadera que lleva su nombre, muy útil para la inmovilización de la columna lumbar y lumbosacra.
Charles F. Taylor (1827-1899) del “New York Hospital” fundado en 1866, diseñó itra abrazadera también para la columna vertebral especialmente para el mal de Pott y que también se sigue usando para ese y otros propósitos.
A fines del siglo pasado y en el primer tercio de este, muchos de los médicos jóvenes de este lado del Atlántico niraban a Europa y a sus grandes centros médico-quirúrgicos como lugares preferidos para aprender las nuevas técnicas en las diferentes especialidades. Así, en Italia, Galeazzi en Milán y Codivilla y Tutti en Bolonia (Instituto Rizzoli) crearon prestigiosos centros de enseñanza en ortopedia y traumatología. Muchos de los grandes profesores de la ortopedia suramericana como Valls y Ottolenghi de Argentina, Gody Moreira y Domingos Define del Brasil, Bado de Uruguay y Urrutia de Chile se formaron en Bolonia. Otros acudieron a Viena atraídos por Lorenz y Boehler así como a Alemania, Francia y Gran Bretaña, países todos que contaban con grandes luminarias de nuestra especialidad.
Después de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, fueron los Estados Unidos de Norte América los que gradualmente adquirieron la primacía en las ciencias y en la tecnología. Inclusive la medicina. Esto hizo que la corriente migratoria en búsqueda de conocimientos cambiara de dirección y es ahora en sentido contrario.
Los Estados Unidos de Norte América, por su vecindad, entre otros factores, siempre ha sido el lugar preferido por los médicos jóvenes latinoamericanos especialmente de México, Cuba y Puerto Rico para proseguir estudios de especialización. En el caso de los puertorriqueños con más razón por los lazos de común ciudadanía con ese país. Entre los programas preferidos ya la vez accesibles estaban los de los Profesores Arthur Steindler . Fremont Chandler, Sterling Bunnel, John Royal Moore, David Bosworth, Dana M. Stret, Luis Goldstein y otros más.
En México los Profeores Juan Farill y Alejandro Velazco Zimbrón, entrenados en los Estados Unidos, a su vez crearon escuelas y son muchos los ortopedistas mexicanos formados bajo su sombra.
Otro tanto se puede decir de los Profesores Alberto Inclan y Luis Iglesias de Cuba que gozaron de gran prestigio internacional. Al momento presente y desde el cambio de gobierno en 1959, es el Profesor Rodrigo Alvarez Cambra el que da el frente para la ortopedia cubana en la esfera internacional.
REFERENCIAS:
Bick, Edgr M., M.D., F.A.C.S, Source Book of Orthopedics, Hafner Publishing Co. N.Y. 1968
Garrison, Fielding H., M.D., An Introduction to the History of Medicine, W.B. Saunder Co. 1929
Shands, Alfred R., M.D., The 19th Century Heritage of Orthopedic Surgery en U.S.A., Orthopedic Audio-Synopsis-Vol. 5 No. 11, Feb. 1974
Beaslty., W.W., OBE FRCS, FRACS, Orthopedics: Evolution of the Specialty. The Journal of the Royal Society of Medicine- Vol 79-Oct. 1986, P. 607-610
LA SOCIEDAD PUERTORRIQUEÑA DE ORTOPEDIA Y TRAUMATOLOGIA (SPOT)
Al comenzar la práctica de mi especialidad en 1959 los miembros de la Asociación Médica de Puerto Rico se agrupaban en Secciones de Especialidades. Fueron pocas las veces, antes del 1966, que nuestra sección se reunió en aquellos años. Sí recuerdo que en una ocasión fuimos invitados un sábado en la tarde al edificio de la Asociación Médica de Puerto Rico en la Avenida Fernández Juncos para una conferencia. No estoy seguro si el Dr. Aníbal Lugo presidía nuestra sección ese año. El Dr. Lugo presentó al conferenciante que lo fue el Dr. Manuel Guzmán Acosta quien hizo la presentación de un caso personal de lesión patológica en un brazo requiriendo la amputación por arriba del codo. No recuerdo los otros detalles del caso.
En otra ocasión el Dr. Ian Murphy invito a la Sección a una conferencia por el Dr. Michael Mandarino, ortopeda de Philadelphia que había sido su compañero en Hahnemann. El Dr. Mandarino tenía experiencia con el uso de Ostamer, substancia plástica que el utilizaba para rellenar defectos óseos, para acelerar la consolidación de fracturas, etc. El caso del Dr. Murphy requería artrodesis de rodilla y el Dr. Mandarino lo había operado ese día usando Ostamer en el procedimiento.
Empezaron a surgir en la literatura múltiples trabajos con las complicaciones que el uso de ese producto traía en los casos tratados hasta entonces. Creo que el “Food and Drug Administration” nunca autorizóel uso del producto.
He mencionado estos ejemplos de las pocas veces que nuestra Sección pudo agrupar a algunos de sus miembros para alguna actividad científica en mis primeros ocho años de práctica en Puerto Rico.
Una tarde del verano de 1966 recibí una llamada del Dr. Arturo Cadilla quien era entonces Presidente de nuestra Sección. Quería conocer mi parecer sobre su idea de reunir a todos los ortopedas en Puerto Rico para una reunión científico-social, que el tenía varios trabajos y otro colega de San Juan podía también presentar uno o dos “papeles”. Le informé que en cuanto a mí concernía me parecía magnífica y muy oportuna y necesaria su idea. Le informé que podía contar desde ese momento con mi respaldo y cooperacón pero que debía comunicarse con los otros dos colegas que practicaban en nuestra ciudad los Doctores Iguina Reyes y Torres Castaing (R:I:P:). Se comunicó enseguida con ellos y la reacción de ambos fue igual a la mía.
La reunión tuvo lugar en el recién inaugurado hotel Ponce-Intercontinental en el Vigía y se extendió de Sábado a Domingo. No recuerdo exactamente las fechas pero creo fue en agosto o septiembre. Sí recuerdo exactamente los trabajos que se presentaron esa tarde y las actvividades sociales que continuaron la noche del sábado y la mañana del domingo. También recuerdo a los asistentes.
El programa científico comenzó con la bienvenida dada por Dr. Cadilla y su agradecimiento a los asistentes por su presencia en la actividad.
LOS TRABAJOS PRESENTADOS FUERON LOS SIGUIENTES:
Non-united fratures of the femoral neck manager by the Bonfiglio bone grafting procedure. Case Report and review of the literature. Dr. E. Torres Castaing (R:I:P:)
Severe elbow fracture with residual ankylosis. Managemente with a custom-made vitallium total elbow prosthesis. A case report. Dr. J.A. Iguina Reyes
Pathological fractures of the femur in cases of osteopetrosis. Report of two cases. Management and review of the literature. Dr. J. Bonilla-Colón
Idiopathic Scoliosis. Operative experience of U:P:R. Medical Center. Dr. A. Cadilla
Panner´s disease. A case report. Dr. A. Cadilla
En 1966 había unos dieciocho ortopedistas en todo Puerto Rico. Recordamos la presencia en Ponce para las actividades a los siguientes:
Dr. Arturo Cadilla y Sra.(q.p.d.)
Dr. Kart Horn y Sra. (q,p.d.
Dr. Raoul Salda;a y Sra.
Dr. Melciades Pimentel y Sra.
Dr. Jorge Rivera Díaz y Sra.
Dr. James Rodríguez Chistensen y Sra.
Dr. Juan Llompart y Sra.
Dr. Asdrúbal Arzola Sra.
Dr. Rafael Soler-Zapata y Sra. (q.p.d.)
Dr. Efraín Torres Castaing y Sra. (q.p.d)
Dr. Jose A. Iguina Reyes y Sra.
Dr.Jorge Bonilla Colon y Sra.
Fue tan grata y fructífera la experiencia de esta reunión que allí mismo se tomó la decisión de celebrarla anualmente.
En el 1967 en su segundo año en la Presidencia del Dr. Casilla, la Sección celebró su primera convención oficial en el Hotel Dorado Beach y desde luego asistió más gente por su cercanía al área metropolitana sonde se concentra el mayor número de ortopedas y también por su ecelencia y múltiples facilidades que ofrece para toda la familia. Se nos ha extraviado la copia del programa de convención pero recordamos que fue excelente en todo respecto. El Hotel Dorado Beach ha sido el lugar donde se han celebrado la mayoría de nuestras convenciones desde entonces y ya vamos por la vigésima octava.
En la tabla adjunta hemos hecho un listado de los diferentes presidentes de la Sección o Sociedad Puertorriqueña de Ortopedia y Traumatología. Este nombre es como se conoce la Sección de Ortopedia de la Asociación Médica de Puerto Rico desde que se inscribió en el Departamento de Estado en 1973 para cumplir con los requisitos de la S.L.A.O.T. (Sociedad Latinoamericana de Ortopedia y Traumatología) al ser admitido el capítulo de Puerto Rico. En la columna de la derecha indica el sitio donde se celebró la convención ese año.
La lista de conferenciantes del exterior invitados a nuestras convenciones anuales es extraordinaria y la calidad de sus presentaciones han dado prestigio a nuestro gran evento científico anual.
Nuestra sociedad cumplió veinticinco años de fundada en el 1992, evento que se conmemoró con la acuñación de la medalla de la SPOT que se ilustra en este libro.
SOCIEDAD PUERTORRIQUEÑA DE ORTOPEDIA Y TRAUMATOLOGIA
Año Presidentes Sitio de Reunión Anual
1966 Dr. Arturo Cadilla (q.p.d) Hotel Ponce Intercontinental
1967 Dr. Arturo Cadilla (q.p.d) Dorado Beach
1968 Dr. Jorge Bonilla Colón Dorado Beach
1969 Dr. Jorge Bonilla Colón Dorado Beach
1970 Dr. Rafael Fernández Feliberti Dorado Beach
1971 Dr. Rafael Fernández Feliberti Dorado Beach
1972 Dr. Juan Llompart Dorado Beach
1973 Dr. Jorge Rivera Díaz
(Se inscribe la SPOT en
Depto. De Estado ELA) Dorado Beach
1974 Dr. Jorge Rivera Díaz Dorado Beach
1975 Dr. Carlos H. Davis Dorado Beach
1976 Dr. Carlos H Davis Dorado Beach
1977 Dr. Miguel A. Marrero Dorado Beach
1978 Dr. Miguel A. Marrero Dorado Beach
1979 Dr. John Flynn (cancelado por mal tiempo)
1980 Dr. M. Guzmán (cancelado por mal tiempo)
1981 Dr. Elías Chellewitte Cerromar, Dorado
1982 Dr. Elías Chellewitte Cerromar, Dorado
1983 Dr. J.A. Rodríguez Cristensen Caribe Hilton, San Juan
1984 Dr. J.A. Rodríguez Cristensen Caribe Hilton, San Juan
1985 Dr. Jorge Chellewitte
(1er. Año escudo SPOT) Dorado Beach
1986 Dr. J. Westerband (cancelada por Congreso
(SLAOT)
1987 Dr. Guillermo H. Jordán Hotel San Juan Intercontinental
1988 Dr. Efraín Torres Casting (q.e.p.) Palmas del Mar, Humacao
1989 Dr. Raoul Saldaña Palmas del Mar, Humacao
1990 Dr. Fernando Rojas Dorado Beach
1991 Dr. Armando Nazario (1er. Año
Medalla presidencial SPOT) Dorado Beach
1992 Dr. Manuel García Ariz Dorado Beach
1993 Dr. Pedro Monserrate Canino Ponce Hilton
1994 Dr. Néstor Ramos Dorado Beach
1995 Dr. Juan L Romero Bassó Dorado Beach
1996 Dr. Julio de la Cruz Hotel Conquistador, Fajardo
1997 Dr.José Montañez Huertas
Desde 1986, con excepción del 1988, todos los presidentes de la SPOT incluyendo el del 1997 han sido egresados del programa de residencia de nuestro primer centro docente.
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